3.4.08

Persiana

Detrás de la persiana la lluvia
 -un ojo-
(querrás ser fuerte perímetro emotivo)
lo gris
lo que se agota es dentro
y alimenta jaurías
-frasco al vacío,
horas-
sin embargo el viento,
un estornudo,
el piloto de la llama del calefón fundamentándolo todo

Un motivo para pisar la calle
suceso vertical
sobre frente oblicua
agrupar dientes y sonrisa
un rato más. ...

Nverno

... Al invierno se le fue el sol. A un señor se le pusieron de punta los pelos. Uno escaló, y llegó. Otro no. Un amigo indiecito se fue a la música, al norte y al calor. La gente sueña y alguno que otro sin querer pisa en Babia caca de perro. ...

Buh!

Siguen ahí reverdeciendo
quizás los hayas notado
-en el balcón del medio hay tréboles-
No son nuevos.
Tal vez me atreva a comentarlo contigo:
pronto darán flor.
Apostemos:
serán amarillas, serán violetas ?
(ambas sin duda bellas, más me esperanzan las amarillas)
Qué hay de tí ?
Silencio?
El silencio es violeta. ...

Abrevar

Las manos son cuatro manos
trayendo la noche hacia adentro
la ventana sobre la calle
y el calor
abiertos
creciendo
hacia afuera otro juego
adorando los pies los nombres propios
sobre la sed de carne y humo.

Domingo 4

Una semana hacia atrás o adelante.

Un domingo el patio a merced del moho,
un perro que no sabe.

Dos ó tres paredes,
una colecta de pasos
y un arma afilada por el mango.

La mañana conspira sobre mi médula
enciendo el cigarrillo y leo:

La duda es un tubérculo"

Ciclamen

Si nada es nuevo he de decir:
 -nada nuevo- he dicho
Será dado lo viejo
un círculo con flechas
un oído
un discreto acarrear de objetos
para deformar el tedio
ambientar el patio
o inventar un amor obsequioso.

Automatico

Eran dos ojos muy grandes acercándose los dejé por ahí como si nada como si no me ahogaran. Si los hubiera guardado se hubieran vuelto ciegos los dejé ir y se volvieron ávidos.
Salgo y la puerta es un rectángulo, cuantas veces sea que pase es un poco también mi culpa un poco por lo que entiendo que es tener que ir por un sachet de leche cuantas veces sea.
La vaca no interfiere.
Otra vez duermo cerca del piso viajo hacia el centro, por unos días estuve buscando algo y llega un pan que huele a lento desgranándose un músculo tibio un cálculo repitiendo el sonido de las gotas sobre la lengua una flor desconocida y lejana destejiendo la vocación, el apuro.

Aftershave

Si penetrara el frío y fuera
un lenguaje descosiéndose
silencioso sobre el vidrio
varias mudas de manos
desempañando en la memoria un dibujo
una ronda inversa
una epidemia blanca y gris.

Si penetrara el frío desdanzando voces huecas,
y guantes
un perímetro
una ira temblando el fondo.