25.2.08
Zoquetes
Las nuevas viejas partículas cortantes no debieran herirte.
El cristal está tan limpio y tu sangre tan roja, tan nueva. No sabré tener el sabor hundido en el centro de la lengua.
Me desvanezco no lo quiero.
Yo tengo un amor con barba tengo la siembra el calor, el frío y el estirar de pies.
Toco sus pies y duermo.
Y sé que el que madrugua,
se lleva un pedazo del otro
prendido-
encendido, en la solapa.
Silent Dog
El silencio puede oler a duna, a guante, a tabaco.
Bueno para el sueño, malo para el sueño.
El silencio dice sí, dice no, dice tal vez. El silencio dice no puedo, no quiero, y qué se yo.
Dice ahora después más tarde que nunca.
El silencio es tímido y desvergonzado.
Útil y fútil.
En el silencio conviven el amor, el odio, la admiración y el desprecio.
A sus anchas corona la paz, desata la guerra.
Conviven sabiduría y respeto, tontería y obsecuencia.
Duda, certeza, y la coctelera.
El silencio forma y deforma.
Yo amo al silencio que ama; lo amo cuando llega, lo amo cuando se va.
Amo el silencio que mira a los ojos.
Adiós, mi amor.
Serán crueles sus nombres.
 
He tomado de uno en uno los fósforos usados.
A modo de estacas,
perforado
dos o tres tomates fofos
de piel oscurecida.
Su resistencia
su color
es la de los corazones.
 
 
Desbalconado,
Block
 
La penumbra acuática, la maravilla y el tiempo permanecen tibios, porque el aseo se practica de a dos.
El amor y los besos son allí verbos antiguos, y la gente que los pronuncia habla una lengua moderna apenas moviendo los labios.
 
Altrimaña
Estiro la mano hacia el globo ocular. -difícil deporte- pienso y pico, pico, pico, tal globo contra el suelo. Una alegría de chinita saltarina, un elástico de vidrio estrirándose hacia el color favorito mientras le oigo, me dice: -En algún sitio hay otro césped que crece solo, una espera- y no un espectáculo. Y sí para ser visto. Y sí . Y sobretodo sí. Está Está Está Con o sin lluvia. Hacia allí circular a través. Cómo he de decirlo? Cuando lo escupa en voz alta en voz baja será- ja ja- fuera de la boca acullico catapulta quiero quiero quiero no quererlo todo.
No podrás decir que no te lo advertí
La soledad risueña ha descubierto cuánto menos peligroso es encender el cigarro con la hornalla, que viceversa.
24.2.08
A.P.
Ahora estás en la calle; te alejas invadida por un rostro que miraste sin cesar, pero de súbito, flotante, descreída, te detienes, pues vienes de preguntarte si has visto su rostro.
El combate con la desaparición es arduo.
Buscas con urgencia en todas tus memorias, porque gracias a una simétrica repetición de experiencias sabes que si no lo recuerdas pocos instantes después de haberlo mirado, este olvido significará los más desoladores días de búsqueda.
Hasta que vuelvas a verlo frente al tuyo, y con renovada esperanza lo mires de nuevo, decidida, esta vez, a mirarlo en serio, de verdad, lo cual, y eso también lo sabes, te resulta imposible, pues es la condición del amor que le tienes.
20.2.08
Erase una vez
un lobito bueno,
al que maltrataban
todos los corderos.
Y había también
un principe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.
Todas estas cosas
había una vez
cuando yo soñaba
un mundo al revés.